Viernes, 9 de Julio de 2010

1:29 A.M.

 

Mis estimados amigos y hermanos. Me desperté de momento y comencé a orar.  Inmediatamente sentí cuando unas palabras estaban esperando que me despertara para hablarme y tomar

 forma en papel y tinta. Le dije al Señor: Padre, recuérdame estas palabras en la manaña, pero supe que era inútil. Me levanté, prendí la lámpara y comencé a escribir. 

 

Que sea de bendición para tu vida...

 

 

 

EL REGALO DEL TIEMPO

 

Por cuanto nos amó, El dió.

 

El que ama está llamado a dar.

 

Al vernos prisioneros en las garras del enemigo,

Se dió como rescate para comprar mi vida.

 

El mayor mandamiento es:

“Amarás al Señor tu Dios

Con todo tu corazón ,

Con toda tu mente, con toda tu alma

Y a tu prójimo como a ti mismo.

 

Cuando amamos, estamos llamados a dar:

 

A dar a mi semejante el regalo

de pasar por alto su ofensa.

 

A dar a mi semejante

el beneficio de la duda

cuando algo malo sucede.

 

A dar el regalo del perdón

aún cuando el daño que me hicieron

fue intencional.

 

Al dar el regalo del perdón 

estoy abriendo el candado a la libertad.

 

A dar lo major de mi,

aún cuando no tenga a nadie

a mi alrededor que me vea.

Dios me vé.

Lo mejor de mí  en mi trabajo,

 en la escuela, en mi hogar.

 

El regalo de dar aunque no me aprecien

Aquí estoy dando el bien

aunque me desprecien.

 

Estoy sembrando una semilla

Cuya cosecha sera por la eternidad.

 

Y así estoy llamada a caminar,

Con una mentalidad siempre de dar

 

Secreto escondido en el corazón

Del hombre cuando fue creado.

 

Se sembró barro

Y se creó un hombre.

Se sembró un soplo

Y se transmitió mi Espíritu

Y nació una raza

Que llenó la tierra.

 

Me llenaron el corazón de alegría

Y me hicieron llorar.

Al desobedecer

Mi plan quisieron cambiar.

 

Se sembró albeldrío,

 se cosechó rebelión.

Se sembró la sangre,

se cosechó redención.

 

Y dí, y se recibió.

 

Ahora dá, y recibirás.

 

Manifesté mi presencia

En medio del velo,

Suspira y piensa

Mientras en ti me revelo.

 

El misterio de dar

cambia tu mente,

y permíteme hablar.

 

¿Quieres cambiar?

Tienes que dar.

 

Y dices: ¿Qué voy a dar?

Dá de tu tiempo,

Examina tu corazón.

Descubre allí  escondido

Un gran Tesoro.

Se llama “la fuerza”

Que en ti he puesto.

 

¿Dónde está?

No la veo.

Sigue buscando,

Dame más tiempo.

 

Necesito espacio

de estar contigo,

para mostrarte el secreto

de tu destino.

 

Necesito tu tiempo

para hablarte al oído

secretos de vida

que nadie de ha dicho.

 

Siembra tu tiempo

Y cosecharás futuro.

 

Y sucederá

que al darme el regalo

de un minuto eterno,

de alma y fuego,

porque tu espíritu escucha

y mi fuego ilumina,

que descubrirás allí,

escondido en la profundidad,

estorbado por escombros del pasado,

hundido y oculto

por el cieno del tiempo perdido,

Allí se vé…

Casi lo percibes por completo,

la figura de un TU Nuevo.

 

Y miras y dices,

¿Seré ese Yo?

¡Se vé fuerte!

¡Se vé luminoso!

¡Se vé hermoso!

¡ESE soy Yo!

 

Y Yo te digo,

Me diste tu tiempo

Y ahora te regalo

La imágen que de ti tengo

Dentro de mi corazón.

 

La he depositado allí

En lo profundo.

Pero necesito tu tiempo

Para que VEAS lo que te digo.

 

¡Mírate!

¡Resplandeces!

 

Tus lágrimas se fueron

Yo te hago feliz.

 

Tus brazos se extendieron

En señal de Victoria.

No hay amenaza

Que contra ti pueda.

 

Tus pies son ligeros

Para ir a donde

Yo los llevo.

Ya no hay distancia

Para mi encomienda.

 

Estás iluminado,

Estás motivado.

Has dado tu tiempo

Y Vida has cosechado.

 

AMEN.

 

Autor: Espíritu Santo

Por gracia dada a través de la Pastora Astrid

 

 

Derechos Reservados 2011

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